San Pedro de Atacama: el desierto más alto del planeta
San Pedro de Atacama es un pequeño pueblo de casas de adobe en el norte de Chile, a 2.400 metros sobre el nivel del mar, en pleno desierto de Atacama. La cordillera lo rodea con volcanes que superan los seis mil metros, y su ubicación —cerca del Salar de Atacama y de la frontera con Bolivia y Argentina— lo convirtió, primero en un cruce de caravanas de los antiguos atacameños, y hoy en la base para descubrir uno de los paisajes más extremos del planeta.
Qué visitar
Las excursiones se organizan desde el propio pueblo. Las clásicas son el Valle de la Luna al atardecer, con sus formaciones de sal y arcilla; los géiseres del Tatio a 4.300 metros, en la madrugada, cuando el vapor es más denso; el Salar de Atacama y las lagunas Miscanti y Miñiques en el altiplano; y las lagunas Cejar y Piedra, donde se puede flotar en aguas de alta salinidad.
Altitud y salud
La aclimatación es importante: se recomienda pasar los primeros días con actividades bajas y beber mucha agua. Las excursiones a más de 4.000 metros son exigentes para personas con problemas cardíacos o de presión.
Cuándo ir
La mejor época va de marzo a mayo y de septiembre a noviembre: días claros, temperaturas suaves y menos afluencia. El invierno austral es frío por la noche pero muy nítido; en enero y febrero puede haber lluvias altiplánicas —el llamado “invierno boliviano”— que cierran caminos.
Astroturismo y cómo combinarlo
El cielo de Atacama es uno de los más limpios del mundo: aquí están los observatorios ALMA y Paranal. Varios centros ofrecen tours astronómicos guiados que valen absolutamente la pena si el cielo está despejado. San Pedro se combina muy bien con Torres del Paine y con Isla de Pascua para un viaje que atraviese Chile de norte a sur.
